Las responsabilidades que se adquieren con el matrimonio

¿Cuantas chicas no sueñan con casarse y tener una boda por todo lo alto? Seguro no son pocas, pero tampoco quiere decir que sea una afirmación definitiva para todas.

El noviazgo y la celebración de una boda se asemejan a lo que llamamos un cuento de hadas, hasta tanto viene el colorín colorado. Después del colorín colorado, es donde viene la etapa de incertidumbre.

Esto aplica sobre todo para las mujeres que no han convivido con su pareja antes de casarse, pues digamos que la convivencia suele ayudar a parejas que quieran conocerse mejor, aunque esto no aplica a todos los casos.

Ciertamente una relación marital tiene muchas implicaciones, y aunque no se tenga la responsabilidad en la felicidad de otro, el hacerle la vida amena influye en la evolución de una relación de éxito.

Un matrimonio termina saturado de mucha cotidianidad, pero ésta debe afrontarse de la mejor manera, y para que tengas una idea de ello, estos son solo algunos eventos en los cuales te toque asumir responsabilidades, o en otro caso compartirlas.

  1. Las instalaciones físicas de la casa

Quizás hayas hablado esta clase de cosas con tu pareja y en algunos casos te habrá dicho que te encargues tú de la situación, pero ciertamente se trata de una tarea un tanto compleja.

No se trata únicamente de la decoración de la casa o la ubicación del mobiliario, sino también de aspectos que comprometan la seguridad de los bienes y la de ustedes como pareja, y otras instalaciones donde su criterio sea necesitado.

Por ejemplo, la localización de un cerrajero urgente en Sant Gervasi que se encargue de toda de lo que a cerrajería concierne, o la contratación de expertos en servicios generales en caso de que ocurra alguna avería en casa o para prevenirla.

  1. La colaboración en las tareas del hogar

El hecho de que dos personas con estilos de crianza totalmente distintos hayan decidido unir sus vidas, no significa que su unión este destinada al fracaso en cuanto a tareas del hogar.

Pueda que tu pareja tenga la disposición de ayudar y sea alguien útil, pero también puede resultar todo lo contrario, sin embargo no significa que tengas que perder la cabeza por ello.

Si se trata de alguien con disposición a cambiar ciertos hábitos, quizá no resulte molesto educarle, aunque debes tener en cuenta que la decisión que te llevo a decidir vivir con esa persona, fue el amor y la sintonía que había entre ustedes.

Por supuesto, si ambos trabajan deberán consensuar lo de las tareas del hogar, sin dejar de lado las actividades que hacen que su relación sea especial.

  1. La llegada de los hijos

Es posible que hayas observado parejas que deciden no tener hijos, por temor a que la relación caiga en la monotonía, y esto es algo erróneo.

Es posible que no tengas un hogar perfecto, pero es tu hogar, y dependerá del amor entre tú y tu pareja el que la unión que construiste un día prevalezca por mucho tiempo.